Terminar una formación en asesoría de imagen es un logro enorme, pero el verdadero reto empieza después: ¿cómo pasar de los apuntes al mercado real? La clave está en activar una red de contactos que te abra puertas, te dé visibilidad y te conecte con oportunidades que todavía no imaginas.
1. Entiende que tu red ya existe (aunque no la veas)
Muchas piensan que “no conocen a nadie” en el sector. La realidad es que tu primera red se crea con las personas que tienes más cerca:
- Compañeros de formación.
- Docentes y mentores.
- Amigas emprendedoras que necesitan apoyo con su imagen.
- Fotógrafos, maquilladores o diseñadores locales.
💡 Mini práctica: haz un listado de 10 personas de tu entorno que podrían recomendarte, colaborar contigo o presentarte a alguien.

2. Colaboraciones estratégicas (dar antes de pedir)
Tu primer portafolio se construye colaborando. Una sesión con un fotógrafo emergente, un estilismo para un showroom local o una práctica con una influencer de tu ciudad pueden darte material valioso para mostrar.
🔑 Tip profesional: busca que las colaboraciones sean win-win. No se trata de trabajar gratis, sino de intercambiar valor: tú aportas tu conocimiento y ganas visibilidad, mientras la otra parte obtiene un resultado profesional.

3. Usa las redes sociales como escaparate, no como escapatoria
Al inicio no necesitas miles de seguidores, sino que las personas adecuadas te vean. Publica de forma sencilla:
- Ejercicios de colorimetría con amigas.
- Looks creados para un evento local.
- Tips básicos explicados con tu estilo propio.
👀 Lo importante no es la perfección, sino mostrar que ya estás en acción.

4. Acércate a los espacios donde está tu cliente
La red no solo se construye online. Los primeros clientes aparecen en lugares cotidianos: coworkings, asociaciones de empresarias, ferias locales, tiendas de moda independientes.
💡 Mini práctica: marca en tu calendario un evento o espacio al que asistirás este mes con el objetivo de presentarte como asesora de imagen.

5. Sé intencional: de contactos a oportunidades
Tener muchos contactos no garantiza nada si no construyes relación. Haz seguimiento, comparte tus avances, mantén el vínculo. Muchas veces, la oportunidad surge meses después de una primera conversación.
🔑 Clave: tu red no se mide por la cantidad de tarjetas de visita, sino por cuántas personas piensan en ti cuando alguien necesita una asesora de imagen.

Te dejamos también un video en YouTube de Annie Maya, directora del Instituto de Imagen Personal, donde te cuenta cómo conseguir tus primeros clientes desde su propia experiencia.
El paso del aula al mercado no se da con un gran salto, sino con pequeñas conexiones que se multiplican con el tiempo. Tu primera red es tu trampolín profesional: cuídala, actívala y hazla crecer.
No esperes a “sentirte lista”. Empieza hoy con lo que tienes, porque cada contacto que siembras hoy puede convertirse en la oportunidad que cambie tu camino mañana.
Estas son algunas de las cosas que aprenden nuestras alumnas durante su formación en IDIP, tu también puedes ser una de ellas. Ingresa aquí para descubrir el Programa Superior de Imagen Personal