Tras completar tu formación en asesoría de imagen, llega una de las decisiones más importantes: ¿lanzo mi propio proyecto o busco una oportunidad en una empresa? No existe una única respuesta correcta: depende de tus objetivos, tu estilo de vida y la etapa en la que estés.
Opción 1: Emprender
Convertirte en tu propia jefa es la elección más común, pero también la más desafiante.
Ventajas:
- Libertad para diseñar tu estilo de trabajo, tus servicios y tu marca personal.
- Posibilidad de crecer de forma exponencial, sin límites externos.
- Mayor autonomía creativa para innovar en tus propuestas.
Retos:
- Aprender a gestionar no solo la asesoría, sino también el negocio (finanzas, marketing, ventas).
- Asumir riesgos y periodos de inestabilidad al inicio.
- Necesidad de construir una red sólida y generar confianza desde cero.
💡 Mini práctica: escribe en una hoja cómo sería tu semana ideal trabajando como emprendedora. Luego pregúntate si estás dispuesta a asumir los aprendizajes que conlleva para llegar a ella.

Opción 2: Trabajar en empresa
Menos conocida, pero igual de valiosa: muchas asesoras desarrollan su carrera dentro de equipos de moda, retail, comunicación o recursos humanos.
Ventajas:
- Estabilidad económica y ritmo de trabajo más predecible.
- Acceso a clientes y proyectos grandes sin tener que buscarlos sola.
- Experiencia práctica que fortalece tu currículum y confianza.
Retos:
- Menor libertad creativa, adaptándote a la filosofía de la empresa.
- Horarios y estructura menos flexibles.
- El crecimiento profesional puede estar ligado a jerarquías o tiempos de la compañía.
💡 Mini práctica: busca en LinkedIn tres perfiles de personas que trabajen en empresas de moda, retail o comunicación en puestos relacionados con la imagen. Observa qué funciones desempeñan y cómo llegaron allí.

Opción 3: El modelo híbrido
Cada vez más común: empezar colaborando con empresas (ej. en retail o en talleres de formación) mientras poco a poco construyes tu propio proyecto. Este modelo te da experiencia, ingresos y tiempo para testear qué camino disfrutas más.

La pregunta no es tanto “¿qué camino es mejor?”, sino “qué camino es mejor para ti, ahora”.
Quizás hoy necesites la seguridad de una empresa y mañana la libertad de emprender. O quizá siempre combines ambos mundos.
Lo importante es recordar que toda experiencia suma: cada cliente, cada equipo, cada proyecto es un paso más hacia la asesora de imagen en la que quieres convertirte.
Estas son algunas de las cosas que compartimos durante nuestras formaciones con las alumnas para que salgan preparadas, teniendo en claro su futuro profesional. Tu también podrías ser una de ellas. Clic aquí para conocer el Programa Superior de Imagen Personal